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martes, 27 de noviembre de 2012

PRIMER AÑO: SUMA Y SIGUE

Parece que fue ayer cuando arrancó este interesante proyecto y ya he cumplido el primer año. La idea de reeducar jefes surgió porque hay otra manera de dirigir equipos, de crear producción, DE LIDERAR.

Hay quienes nacen con el liderazgo. Ésa es su estrella. Vayan donde vayan, las miradas (reales o intelectuales) les siguen sin apenas realizar esfuerzo para ello.

Otros en cambio deben aprender a motivar esa sensación en los demás. Todos podemos ser LIDERES, sólo han de decirnos cómo hacerlo. 

Un año desde aquel post de presentación en el que nos identificábamos como jefes directivos, que dicen qué, cómo y cuándo hacer. http://directivosorg.blogspot.com.es/2011/12/presentacion-gestion-del-personal-o.html

Hay otra manera de ser productivo, eficaz, eficiente... Otra manera de dirigir. 

GRACIAS POR SEGUIR AHÍ. Por el primero de muchos años. 

domingo, 4 de noviembre de 2012

COACHING II: PLAN DE MEJORA CONTINUA


Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios
Confucio

Renovarse o morir. Así reza una de las expresiones más extendidas en nuestro vocabulario. Igual que C. Darwin decía en El origen de las especies, a lo que todo esto se refiere es a que si no eres capaz de adaptarte a las nuevas situaciones, acabarás sucumbiendo hasta desaparecer.

Con este post vamos a iniciar un viaje al cambio desde dos puntos de vista entrelazados: desde el punto de vista personal y desde el punto de vista empresarial. Y digo bien. Iniciar. Un coach debe ser como un padre empujando a su hijo en el columpio. Da los primeros empujones para mostrar el camino, y si en algún momento pierde fuerza de nuevo, apoya con otro impulso. Pero si tiene que dar impulso cada una de las veces que el niño "va y viene", termina siendo cansado para ambos: para el niño y para el padre.

El origen de toda renovación está en el CAMBIO. Fijaos. Cambio. Palabra aterradora. Significa que algo deja de ser como era para convertirse en otra cosa. Insisto. Palabra aterradora. Pero ¿qué tiene de aterrador el cambio?

En primer lugar, el cambio lucha contra uno de nuestros pilares fundamentales: La rutina. Ese conjunto de costumbres que nos permite realizar acciones de manera mecánica, reduciendo el esfuerzo mental al mínimo. Cómo te levantas cada mañana y apareces en tu puesto de trabajo, delante de la pantalla, sin tener muy claro cómo has elegido la ropa, qué gel has utilizado en tu higiene, o por qué carril de la carretera has conducido más tiempo. Pero da igual, porque has elegido la ropa en base a tu look diario, has elegido el gel de siempre y has llegado al trabajo por el camino de siempre.

La rutina nos da confianza. Si realizas una acción sabiendo el resultado que vas a obtener, el miedo desaparece, la atención prestada también por lo que reducimos el esfuerzo, y podemos "ocupar" nuestra mente en otras cosas [o en nada]. Y relacionado con esto viene la segunda parte de la aterradora palabra: Nos provoca incertidumbre.

Tenemos miedo a la incertidumbre. Por naturaleza. Miedo al ¿qué pasará? ¿seré capaz? De manera que en un plan de mejora continua, el resumen se basa en la lucha CAMBIO vs RUTINA. Y debemos vencer esa resistencia al cambio. Vamos a ello.

MEJORA PERSONAL:
Origen de todo esto. No puedo introducir cambios a mi alrededor si hago las cosas de la misma manera que siempre. Calificaríamos de necio a aquél que, después de 20 intentos de salir del punto A hacia el B, en el intento número 21 todavía pensara que puede llegar al punto C haciendo exactamente lo mismo que las 20 veces anteriores. Ahora piensa en tu día a día. Dedica un par de minutos antes de seguir para intentar recordar situaciones que vives a diario y no te gustan. Reacciones, discusiones, actos, ... Piensa cuántos de ellos has provocado tú. Y piensa cuántos de ellos podrían haber tenido otro final. 

Como hablábamos los primeros días, estos ejercicios de nada valen si no son sinceros. Esto no es un examen ni una entrevista de trabajo. No me importa si al final del post estás convencido de que das el 100%  de los pasos de manera impecable. Esto te tiene que servir a ti. Es un autoanálisis. Deja a un lado tu ego, y tu orgullo, y analízate. Si después de esto sigues pensando igual, lo siento por ti. Recuerda que el verdadero experto es aquél que asume ser un eterno aprendiz...

Seguimos. Después del análisis, toma un trozo de papel y escribe 2 columnas. En la primera, coloca las situaciones que no te han gustado y que crees que has podido hacer algo para evitar. En la segunda, aquellas en las que crees que no has podido hacer nada para evitarlas. A continuación, en las evitables, haz otros dos subgrupos: en el primero, si crees que ha sido debido a tu carácter, y en el segundo a tu posición. Me explico. Si es debido a tu carácter, independientemente del entorno y de la compañía, hubieras reaccionado igual. En cambio, si es debido a tu posición, has actuado así porque en esa circunstancia no tenías más remedio (estabas con tu jefe, con tu cónyuge, etc.) En el caso de las inevitables, escribe los motivos por los que piensas que son así. Sería algo así:

EVITABLES                                                                               INEVITABLES

Carácter                   Posición                                                        xxxxxxxx (motivos)

xxxxxxxx                     xxxxxxxxxx

Ya tienes casi listo tu plan de mejora. Falta algo.... algo importante cuando te planteas un cambio.... ¡Claro, un análisis de las virtudes! Analiza ahora tu día a día desde el punto de vista positivo. Cosas que te suceden a diario y de las cuales disfrutas. Analízalas con la misma sectorización que con las situaciones anteriores. Analiza si lo bueno que te pasa lo provocas tú o viene dado por terceros. Si dependen de tu carácter o de tu posición....

Bien. Con ambas listas en la mano, estás preparado para tu plan de mejora. Tienes que trabajar la primera lista para que las sensaciones que te aporten al finalizar el día se asemejen a las de la segunda lista. Para ello te vas a poner objetivos a cumplir (Éste es realmente tu plan de cambio). Paso a paso, como cuando comenzamos a andar. Bueno, realmente es lo que estamos haciendo, estamos aprendiendo a caminar de nuevo. Los primeros objetivos deben ir encaminados a mejorar lo más fácil, es decir, SITUACIONES EVITABLES POR CARÁCTER. Alguno estará preguntándose qué tiene de fácil cambiar cosas en el carácter. La respuesta es la siguiente: SÓLO DEPENDE DE TI. Ponte plazos de revisión, para ir analizando las mejoras obtenidas. Y para no dejar "lo difícil" aparcado hasta el infinito, debes ponerte objetivos de mejora también sobre esos puntos, aunque los plazos pueden ser mayores. Todos los puntos deben tener un objetivo de mejora. Si no puedes mejorar la situación, puedes mejorar la manera de afrontarlo.... Insisto.  TODOS LOS PUNTOS DEBEN TENER OBJETIVO DE MEJORA.

Bueno, hablamos de conducta, comportamiento, actitud.... Ahora vamos con la:

MEJORA EMPRESARIAL:

Ya he terminado. 

¿Qué no he escrito nada? Escrito está. Será que no lo has sabido ver. El análisis anterior te sirve para cualquier ámbito de tu vida que quieras mejorar. Sólo debes cambiar el título de los grupos para que se adapten a lo que estás analizando. El secreto es, de cada objeto/situación/reacción a analizar, obtener el mayor número de parámetros, y así poder ir "desgranando" hasta que los cambios a efectuar sean pequeños y asequibles, en vez de un gran cambio. Paso a paso.

Ejemplo de adaptación para un cliente externo:

Tengo algún producto que se vende muy bien, pero alguno que se vende muy mal. Analizamos qué tiene de bueno el que se vende bien, es decir, por qué se valora tanto. Ahora vamos con el que vendemos peor. La pregunta es ¿por qué? ¿Precio, imagen, utilidad, demanda, competencia...? ¿puedo cambiar alguno de esos parámetros? ¿Puedo mejorar?

Ejemplo para un cliente interno:

Tengo algunos departamentos dentro de mi empresa que no funcionan según mis expectativas. Analizamos los individuos de cada grupo, las funciones encomendadas. ¿Hay problemas individuales o problemas generalizados? ¿Es problema de motivación, de medios disponibles, de organización? ¿Fallan todos los elementos de un departamento? ¿El problema es el responsable, la selección realizada?

Para mejorar hay que conocer qué mejorar. Para ello hay que analizar. Y para eso debemos aprender a hacerlo. Analizar un problema no es pensar una y otra vez en el problema. Es partirlo en trozos cada vez más pequeños, y cuando está partido en trozos indivisibles, empezar a arreglar trozo a trozo. Habrás reducido el esfuerzo que te lleva a introducir un cambio.

Debes romper tu rutina en aquellas cosas que merecen un cambio. Debes elegir otro camino para que saliendo del punto A, no termines en el frustrante punto B como siempre... y el hecho de plantearte que existe un punto C, te acerca a la posibilidad de llegar a él.

Buen Cambio para todos


jueves, 13 de septiembre de 2012

TÉCNICAS DE NEGOCIACIÓN II: EL LENGUAJE CORPORAL

"Una imagen vale más que mil palabras"


Según la fuente que consultes, leerás que el lenguaje corporal supone un 25%, un 50% o un 75% en el balance del peso de tu actuación en una negociación (sea del tipo que sea: comercial, de RRHH, técnica, ...) Lo cierto es que el porcentaje depende de múltiples factores puntuales. Eso sí. A pesar de no haber consenso, lo que está claro es que influir, influye.

Si no tienes mucho que aportar sobre un tema, pero lo que expones lo haces de manera ordenada, clara y contundente, la idea cala. Si tienes un tema absolutamente dominado, pero a la hora de intervenir lo haces de manera nerviosa, desordenada, o dispersa, la idea se disipa. Por tanto, no sólo influye lo que decimos (fondo), sino también cómo lo decimos (forma).

En FONDO incluyo el desarrollo de los razonamientos que te han llevado a tus argumentos, la documentación técnica, la experiencia aplicada a tu intervención, ...


En FORMA, el orden de tus exposiciones, la claridad de tus palabras, tu actitud frente al resto, y tu lenguaje corporal.

Lenguaje corporal. Tu cuerpo habla. Se comunica con los demás mostrando tus intenciones. Hoy voy a enseñarte a controlarlo y a utilizarlo. Otro día lo complementaremos con ayuda de la Programación Neurolingüística o PNL, que te ayudará a utilizar tu lenguaje verbal de manera más eficaz.

Empezamos. En primer lugar vamos a hablar de la presentación. Ése es el momento en el que podrás hacer el primer triaje de tus rivales.


El primer contacto es visual. Debes vestir siempre de manera elegante, pero no llamativa. En la medida de lo posible llevar traje (mujer y hombre). Recuerda que todos somos comerciales de alguna manera. Vendemos productos o ideas. En ese momento, estás vendiendo tu poder en la reunión (http://directivosorg.blogspot.com.es/2012/02/el-comercial-perfecto.html ). Sé discreto.

El apretón de manos es el segundo contacto que tienes con tus "contrincantes". Con él, deberás hacer una "declaración de intenciones", que no tienen porqué ser tus intenciones reales (al final os cuento una anécdota al respecto). Dentro de la estrategia que hayas seleccionado, deberás mostrar una primera impresión u otra. De manera que un apretón de manos fuerte indica mucha confianza en uno mismo y dominio de la situación (Real o ficticia). Es similar a los golpes que se dan algunos primates en el pecho para demostrar fortaleza. Si la otra persona quiere dejarte clara su intención de someterte, tenderá a colocar la palma de su mano hacia abajo.Evítalo. Lo ideal son 90º y contundencia. No sueltes la mano demasiado pronto, porque puede parecer que desconfías o temes, pero tampoco la mantengas más de lo que el saludo necesita. Siempre, mantén fija la mirada en los ojos del otro. Así declararás que estás dispuesto y que no tienes ningún complejo.

En caso de haber besos en vez de apretón de manos, el criterio es similar. 2 besos, mirando a los ojos al acercarse y alejarse, manteniendo la distancia justa para inclinarse poco (ni muy lejos ni muy cerca), y recomiendo agarrar el brazo firmemente a la vez.

Empezamos con la negociación. Elige un buen sitio en la mesa. Recuerda lo aprendido en el post http://directivosorg.blogspot.com.es/2012/06/tecnicas-de-negociacion-la-sala-de.html De esa manera, habrás hecho una presentación jerárquica de tu compañía sin abrir aun la boca. De igual forma, podrás identificar al líder del "otro equipo", y aplicar la estrategia que hayas decidido (puedes dirigirte a él para concretar la reunión, o si tiene demasiado peso (y/o ego) puedes dirigirte a sus subordinados para desquiciarle y desmontarle...)

Vamos a despiezar tus intervenciones por partes de tu cuerpo. Lo más importante: La vista:
Mientras hables tú dirige siempre la mirada hacia quien estés hablando. Si son varios, debes repartir el tiempo entre todos, dando más contacto visual al líder (lo dicho, según estrategia).

Mientras hablen otros, procura mantener SIEMPRE el contacto visual. Si vas a mirar a otro sitio, aprovecha cuando no te mire, y asegúrate de volver a mirarle a los ojos antes de que él vuelva a ti. Para no interrumpir, a medida que vayas estando en desacuerdo, puedes entrecerrar los ojos, como si no vieras bien de lejos e intentaras enfocar. Puedes acompañarlo de un gesto con la boca, apretando los labios. Así dejarás claro tu desacuerdo sin cortar la exposición. No abuses de estos gestos. Úsalos sólo cuando lo que estás oyendo sea diametralmente opuesto a tus intereses.  Si no es así, espera a que termine para argumentar.

Si estás de acuerdo con los argumentos, puedes levantar levemente las cejas, mostrando ligera sorpresa, y una mueca de sonrisa. Eso animará al interlocutor a seguir por ese camino. Si estás absolutamente de acuerdo, puedes asentir con la cabeza, pero no abuses de este gesto.

Cuando la negociación entre en un momento fundamental, no dejes de dirigir la mirada a los ojos de quien te hable. Bajo ningún concepto. Aguanta. Hay tendencia a evitar la mirada directa del otro para que no pueda condicionarte con sus argumentos, pero debes estar preparado para eso, así que le debes aguantar la mirada de manera impasible. Poco a poco te darás cuanta de que estarás condicionándole tú.

Posición en la silla. La espalda debe estar lo más recta posible. No tenso, simplemente erguido. Cuando la reunión es larga, esto es difícil de mantener, así que analiza el momento de la negociación en el que estás para ver si puedes relajarte un poco hacia atrás o no. Cuidado con los reposabrazos. Procura apoyar levemente el codo, no dejar caer todo el brazo. Eso te dará una posición mucho más seria de cara al otro, y dará peso a tu argumentación. Si decides cruzar las piernas, que sea debajo de la mesa. Es decir, no retires la silla para hacerte hueco. Da sensación de pasividad. 

Si quieres dar un mayor poder a tu argumentación (o a tu defensa), puedes incorporarte levemente hacia la mesa, pero no demasiado. Si te echas encima de la mesa, darás a entender impaciencia y nerviosismo, y lo ideal es mostrar siempre que tienes el control de la situación.

Si la otra persona puede verte los pies, lo ideal es mantenerlos paralelos, con la planta apoyada en el suelo. Cruzados y encogidos dan señal de desconfianza; si estiras las piernas muestras aburrimiento o cansancio.

No gesticules demasiado con las manos. Si lo haces, que sean movimientos lentos, nunca rápidos. Si quieres dar mayor peso a tu argumento en algún momento de la negociación, puedes hacer pequeños movimientos enérgicos, como latigazos sobre la muñeca. Bien en movimiento horizontal o vertical (observa a los políticos durante sus intervenciones). Mover demasiado las manos al hablar muestra falta de control sobre la negociación, bien por falta de conocimientos o bien por falta de confianza. Procura en todo momento tener las manos a la vista.

En un principio, debes controlar todo tipo de gestos innecesarios, tanto al hablar como al escuchar. Llevarte la mano a la nuca, taparte la boca con la mano, tocarte el pelo,... hay una bibliografía extensa sobre este tipo de gestos. Golpecitos en la mesa, consultar el reloj,... todo cuenta

Resumen. Cada movimiento que hace tu cuerpo tiene un significado. Si tienes el problema de Pinocho y te salen de manera involuntaria, corres el riesgo de que la otra persona sepa identificarlos, por lo que estarás perdido, porque estarás dando más información de la que quieres dar, y puede que esa información descubra tu estrategia. Pero tranquilo. Esto puede aprenderse y debe practicarse. Poco a poco. Como siempre.

La anécdota. El apretón de manos viene de épocas en las que los caballeros iban armados. Al llegar a una reunión, se mostraba la mano derecha en señal de desarme "No voy armado". "Yo tampoco"